El paquete: FIFA empezó a sondear al mercado estadounidense con una idea que cambia la forma de vender el Mundial: ofrecer en un solo lote los derechos de 2030 y 2034, juntar por primera vez el inglés y el español, y garantizar por contrato que las pausas de hidratación sigan existiendo. Bloomberg reportó el 6 de agosto que las conversaciones están en etapa temprana y que todavía no hay una cifra sobre la mesa. Lo que sí está claro para los compradores es que la presencia o ausencia de esas pausas puede mover una oferta en cientos de millones de dólares.

US$4,000 millones
el techo que FIFA busca por los derechos de Estados Unidos de 2030 y 2034, según reportes de prensa estadounidense

La pausa como inventario: El torneo de 2026 obligó a detener los 104 partidos tres minutos a la mitad de cada tiempo, sin importar el clima ni la sede. Playbook ya se había preguntado en junio si esa medida era el primer timeout comercial del futbol, y la respuesta comercial llegó en cuestión de semanas. Son 208 interrupciones programadas por torneo, con la audiencia todavía sentada porque el partido no ha terminado, que es exactamente el tipo de espacio que la televisión estadounidense sabe cobrar. Por eso los compradores piden que la garantía viva en el contrato, donde FIFA no pueda moverla con una circular médica.

Lo que ya se pagó: Fox pagó US$485 millones por el inglés y Telemundo US$600 millones por el español para 2026, ambos sin licitación, como compensación por el traslado de Qatar 2022 al invierno. Ese trato preferente se terminó. ESPN, Netflix, YouTube, Apple, Amazon y los dos actuales titulares ya rondan un proceso que arranca formalmente en los próximos meses. Netflix llega además con antecedente propio en el mismo escritorio de FIFA: hace unos días cerró la compra de los Mundiales femeniles de 2027 y 2031 por US$200 millones para Estados Unidos y Canadá.

La cuenta del verano: Fox y Telemundo con Peacock vendieron US$1,190 millones en publicidad durante el torneo, contra US$441.9 millones en Qatar. Fox promedió 7.74 millones de espectadores por partido y Telemundo con Peacock 6.3 millones. Un spot de 30 segundos dentro de una pausa de hidratación superó el millón de dólares en la final. Las estimaciones de mercado parten de 832 spots disponibles en esas pausas a unos US$300,000 cada uno, lo que deja el ingreso de Fox por ese inventario específico cerca de US$249.6 millones, frente a los US$485 millones que pagó por todo el torneo.

La ecuación
832spotsUS$300,000por spotUS$249.6 millones

El otro lado del negocio: Para dimensionar lo que FIFA está por vender conviene ponerla junto a UEFA en una ventana pareja, cuatro ejercicios cada una y un torneo insignia adentro de cada ventana. Entre 2022 y 2025, el periodo que contiene el Mundial de Qatar, FIFA ingresó US$10,083 millones. Entre las temporadas 2021/22 y 2024/25, el periodo que contiene la Eurocopa 2024, UEFA ingresó €20,163 millones. Son monedas distintas y aquí no se convierten, pero incluso tomando el euro a la par con el dólar la brecha se sostiene. El lado grande es el de la confederación que no organiza Mundiales.

Producto contra maquinaria: La diferencia está en el calendario. FIFA presupuestó US$8,911 millones de ingreso para 2026 dentro de un ciclo de US$13,000 millones, así que el año del Mundial concentra la mayor parte de los cuatro años. UEFA cobra cada semana entre septiembre y mayo con Champions, Europa League y Conference League, y en 2024/25 esas competencias de clubes le dejaron €4,412 millones. Con eso repartió €3,861 millones entre los equipos participantes en una sola temporada. FIFA destinó US$748 millones a desarrollo en todo 2025.

Quién guarda y quién reparte: Las reservas invierten el orden. FIFA cerró 2025 con US$2,699 millones guardados y un resultado negativo de US$262.8 millones, dentro de un modelo donde los años sin Mundial pierden dinero por diseño. UEFA cerró su temporada con €521.8 millones de reserva y un resultado de menos €46.2 millones, también planeado, porque el excedente de la Eurocopa se gasta en los tres años siguientes. Una entidad acumula caja para financiar su propio evento, la otra la vacía hasta rozar el piso que su congreso le fijó.

El duelo

El momento importa: FIFA sale a vender en su peor momento político en años. Hace unas semanas propuso vender hasta 20% de FIFA Forward Enterprise por US$4,200 millones y terminó archivando la operación frente a UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática, que ahora evalúan acciones legales y le pidieron no destruir documentación del proceso. Lo que busca hoy por dos Mundiales en un solo mercado es prácticamente la misma cantidad, levantada por la vía comercial en lugar de la accionaria. Y la quiere cerrar antes de que su reelección, prevista para marzo, se ponga a prueba.