El récord: El Ravens-Cowboys del domingo 27 de septiembre en el Maracaná promedió 24.9 millones de espectadores en CBS, según la cadena, y es el juego internacional de la NFL más visto en Estados Unidos desde que hay registros, a finales de los ochenta. Baltimore ganó 34-31 con un gol de campo de 56 yardas en la última jugada, y la audiencia pasó de 30 millones en ese cierre.
La diferencia con Brasil y Australia: Los tres juegos anteriores en esos países fueron exclusivos de streaming y se jugaron en jueves o viernes por la noche: Peacock en 2024, YouTube en 2025 y Netflix este mes en Melbourne. El de Río fue el primero en televisión abierta nacional y en domingo.
La franja: La NFL lo programó en la ventana nacional de la tarde del domingo de CBS, su franja más vista, en vez de las mañanas o las noches donde suele mandar sus juegos internacionales. Lo permitió el reloj: Río está una hora adelante del tiempo del Este, algo que Europa y Australia no ofrecen. Esa misma franja promedió 25.83 millones en toda la temporada 2025, así que el récord internacional quedó cerca de lo que CBS ya entrega cualquier domingo. El récord lo puso el horario.
Del lado de Brasil: 72,792 aficionados llenaron el Maracaná, la mayor entrada del estadio en 2026, y la transmisión de Globo por SporTV y ge tv alcanzó a 21.4 millones de personas, según la televisora. Es el primero de al menos tres juegos que la NFL firmó con la ciudad para los próximos cinco años, y llegó con el récord de patrocinadores que la liga armó en Brasil.
La prueba de México: El 22 de noviembre, 49ers y Vikings juegan en el Estadio Banorte el primer Sunday Night Football fuera de Estados Unidos, en NBC. También es horario estelar: esa franja promedió 23.5 millones en 2025, y la Ciudad de México está una hora detrás del tiempo del Este.


